viernes, 31 de enero de 2014

Mondrian en La Haya y los nuevos descubrimientos sobre Josefa Tolrá



Mondriaan y el cubismo. Gemeentemuseum. La Haya. Hasta el 11 de mayo.
En el verano de 1914 Piet Mondrian volvió tras una estancia en París a su Holanda natal. Allí le sorprendió el terrible acontecimiento de la Gran Guerra, y desde su lugar de origen se dedicó por entero al estudio del Cubismo. Para entonces Picasso y Braque ya estaban muy ocupados con la introducción del collage en sus cuadros. Sin embargo Mondrian retrocedió en el tiempo obviando ese concepto de introducir elementos de la realidad cotidiana en las obras, para centrarse únicamente en los aspectos de la representación del cubismo de la primera etapa, el cubismo analítico. En el setenta aniversario de su muerte, la exposición 'Mondriaan y el cubismo, París 1912-1914' del Gemeentemuseum de La Haya le rinde homenaje.

Mondrian pasó de ser maestro de escuela primaria y pintor de paisajes en sus horas libres, a explotar de forma radical el camino hacia la abstracción geométrica. Para ello recurrió a lo que él consideraba que eran las formas absolutas, representaciones que encerraban la esencia de todo el universo. Las líneas rectas horizontales y verticales fueron su material de trabajo para llegar a una esencia de la forma, que él mismo conectó con la teosofía, y con cierto neoplatonismo.

La muestra ahonda en el estudio del propio arte de la pintura que empezaron los cubistas y que luego retomó Mondrian para ir mucho más allá. El artista basó su investigación fundamentalmente en la problemática de desligar sus formas geométrico abstractas esenciales del fondo de la pintura. El pintor quería con ésto abolir el fondo para convertirlo en si mismo en figura. Con ello trataba de eliminar cualquier referencialidad al mundo material en sus obras, algo sobre lo que habían trabajado Picasso y Braque en la etapa más avanzada del Cubismo, cuando fondo y figura eran casi indistinguibles.

En este camino se encontró con artistas que pensaban al igual que él como Theo Van Doesburg, arquitectos como J. J. P. Oud o el escultor George Vantongerloo. Junto a ellos fundó una revista llamada De Stijl, en la que publicaron muchos de sus textos teóricos. En un principio trataron de aunar convicciones en torno al arte, fundamentalmente con los arquitectos. Sin embargo pronto se dieron cuenta de que eran disciplinas muy distintas. Mondrian abandonó esta agrupación tras ocurrírsele a Van Doesburg recurrir a la línea curva. Sus convicciones eran igual que sus representaciones, muy rectas.






Josefá Tolrá. Dibujo Fuerza Fluídica. Can Palauet. Mataró. Hasta el 30 de marzo.
La historia del arte está llena de mentiras, medias verdades, e historias verosímiles. Esta se alimenta en un gran número de ocasiones de mitos y leyendas, manteniendo así el interés del gran público hacia la vida de diversos artistas y de muchas de sus obras. Un ejemplo de ello ha sido, hasta hace poco, el conocimiento que se tenía acerca de la catalana Josefa Tolrá. La escasa documentación acerca de esta artista, ha llevado a muchos a hablar sobre ella partiendo de lo que se escuchaba de oídas. Se decía que su obra había sido importante para los catalanes de Dau al Set. También, que había estado encerrada en un hospital psiquiátrico, pero poco más. Ahora, tras un estudio de la historiadora Pilar Bonet acerca de Tolrá, y una exposición en las salas Can Palauet de Mataró que lo acompaña, podemos desmentir muchos de estos datos.

Josefa Tolrá nunca estuvo en una institución psiquiátrica. Esta mujer, nacida en Cabrils en 1880, tuvo una vida dura. De joven trabajó en una fábrica textil, se casó y tuvo dos hijos y una hija. Uno de los varones murió antes del comienzo de la guerra, mientras el otro fue abatido en el frente. La Tía Pepeta, que es como se la conocía en Cabrils, entró en un estado de depresión y se encerró en casa. El miedo hizo presa de ella y comenzó a escuchar voces. Un familiar, que no psiquiatra, le recomendó entonces encomendarse a la práctica del dibujo como terapia para sacar de dentro los 'fantasmas' que la afligían. Tolrá empezó a hacer representaciones con 60 años. Estas, hechas con tinta china, lápiz y rotuladores de color, son formas bastante enigmáticas, llenas de personajes femeninos y un tipo de composición bastante primitivista. Sus dibujos estaban conectados con las voces que escuchaba, pues ella plasmaba en el papel lo que le entraba por los oídos.


Fue así como se la llegó a conocer en el pueblo como artista medium. Luego, a través del escultor Moises Villèlia o el dibujante Manuel Cuyàs, que residían en la zona, se fue corriendo la voz entre los demás artistas acerca de su obra. A mediados de los años 50 los creadores del entorno de Dau al Set, como Joan Brossa, Antoni Tàpies y el crítico de arte Alexandre Cirici comenzaron a visitarla atraídos por todo lo que tenía que ver con lo magicista, lo surreal o el Art Brut de Jean Dubuffet. En 1956 Cirici organizó una exposición con sus dibujos en la sala Gaspar de Barcelona, y tres años después la artista falleció. La familia donó al Museo Español de Arte Contemporáneo 45 dibujos suyos. Al Museo Reina Sofía, que custodia esta herencia, solo le consta la existencia de 28, pero eso ya es otra historia (por resolver).

viernes, 24 de enero de 2014

Elly Strik en el Reina Sofía y Bill Viola en la Academia de Bellas Artes


Elly Strik. Fantasmas, novios y otros compañeros. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Madrid. Hasta el 26 de mayo.
Elly Strik aterriza en el Museo Reina Sofía para presentar su colección de terribles pesadillas, confeccionada fundamentalmente a partir de retratos en su mayoría femeninos. 'Fantasmas, novias y otros compañeros', que es como se titula la exposición, se asemeja así a un gran carnet de identidad de la creadora, en la que se han multiplicado los rostros de su personalidad. Strik parece estar buscando aquí su propio yo, a través de una catársis de rostros transformados.

Las imágenes de la exposición evocan a veces algunas obras del colectivo feminista 'Guerrilla Girls', como por ejemplo aquella en la que las artistas ponían en evidencia que no era necesario estar desnuda para formar parte de museos como el MET. Estas imágenes recuerdan a algunos retratos de cuerpo entero de Strik, en los que aparecen mujeres desnudas, cuyas cabezas han sido sustituidas por las de un simio. Con esto, Guerrilla Girls denunciaban el tratamiento de la mujer en la historia del arte por parte de los hombres, como simples objetos de contemplación y deleite.

Lo femenino es una tónica común en esta exposición. Lo curioso es que este concepto se presente de una manera destacada a través del pelo. La mayoría de los retratos de la artista tienen como característica común la exhibición de una cabellera, eso si, un pelo alborotado, caótico, que parece a veces vehículo del deseo (el pelo femenino para Freud simbolizaba el soporte de las pasiones inconscientes en el hombre). A veces este pelo es también huella de un cierto arcaísmo, de una idea de lo primitivo. Las figuras de Strik nos hablan de una arqueología de la forma, de la búsqueda de un origen de la creación que como Georges Bataille afirmaba se hallaba no tanto en la idea de la representación, sino en la destrucción de la misma, en lo informe.



Bill Viola [en diálogo]. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Madrid. Hasta el 30 de marzo.
La Real Academia de Bellas Artes de Madrid nos enseña durante estos días que el arte moderno y sus nuevos formatos, no están reñidos con las obras del pasado. 'Bill Viola [en diálogo]' expone junto a obras de la colección permanente de la institución pertenecientes a Goya, Zurbarán o Ribera, las videocreaciones del artista norteamericano Bill Viola. De hecho, si lo pensamos, no es tan descabellado decir que se muestran a los clásicos junto a otro clásico, y es que Viola es una figura bastante consagrada ya dentro del videoarte.

El tema es interesante, pues presentar al lado del medio tradicional y estático de la pintura personas en movimiento, hace que pensemos en los orígenes del cine. Los hermanos Lumiere, sin ir más lejos, ya hicieron lo propio pocos años después de ingeniar el cinematógrafo. Películas como los 'Jugadores de Cartas' fueron ideadas por estos, tomando como referencia la famosa serie de pinturas de Cezanne. Los Lumiere estaban barajando así todas las posibilidades que tenía el nuevo medio. La más destacable de estas posibilidades, en la que se basaba la esencia del cine, era la de dar movimiento a lo que antes había sido estático y contenido, insuflar de vida a las formas representadas en la pintura o escritas en la literatura.

En ésto fue en lo que se fijó Bill Viola tras la muerte de su madre. A partir de ese momento puso toda su atención en estudiar a los maestros del pasado, haciendo uso de medios del futuro, con los que ya llevaba tiempo trabajando. Con sus videocreaciones, Viola desea que el instante dramático representado en una pintura, como en una Piedad o en una Dolorosa, se transforme a través de un vídeo ultraralentizado, en algo eterno, imperecedero. El artista desea que concentremos nuestra mirada en los gestos y las acciones de los que aparecen en sus obras. Para ello elimina todo lo que pueda despistar al espectador como fondos o decorados, y deja que el ser humano y sus distintos 'estados del alma' se transformen en lo único importante. Las emociones, eso tan inherente a la persona, se erige por tanto en un tema nunca caduco.


'Bill Viola [en diálogo]' coincide con la representación en el Teatro Real de la ópera Tristan und Isolda bajo dirección musical de Marc Piollet, dirección de escena de Peter Sellars e instalación de vídeo de Bill Viola.

jueves, 16 de enero de 2014

Museo Picasso, 50 años en Barcelona, Sebastiao Salgado

Museo Picasso, 50 años en Barcelona: las exposiciones. Barcelona. Hasta el 9 de marzo.
El Museo Picasso de Barcelona nos presenta lo que puede ser en vez de una exposición, una meta-exposición. Se trata de una muestra que está 'más allá' de los discursos expositivos tradicionales, al erigirse como autoreferencia de la propia historia de la institución. La excusa para llevar a cabo esta iniciativa es la celebración de los 50 años de andadura de la sede catalana. 50 años en los que se han mostrado un total de 79 exposiciones temporales unidas a los fondos de la colección permanente del museo.

Las propuestas que han pasado por aquí a lo largo de todo este tiempo no se han centrado tan solo en la figura del malagueño, sino que han tratado de ir más allá al exponer en torno a Picasso, a artistas que fueron determinantes para su trayectoria. Eso ha ayudado sin duda a combatir las propuestas dominantes de las grandes instituciones, en las que la firma o el nombre de un considerado 'maestro' del arte, muchas veces está por encima de la calidad de los argumentos expositivos que se presentan. Y es que los grandes genios atraen, y sobre todo hacen taquilla, algo que en los tiempos que corren parece haberse convertido en el fin único de museos y centros artísticos.

Las exposiciones temporales de instituciones como el Museo Picasso de Barcelona antes no eran lo más destacable de su oferta expositiva. La primera exposición temporal que se celebró en esta sede fue en 1971, seis años después de que el museo abriera sus puertas. Estas muestras duraban todo un año, y las de la primera época no contaban si quiera con carteles que la publicitasen. Ahora la tendencia es a la inversa. Las exposiciones temporales marcan lo más importante de la agenda de las grandes instituciones, y el museo Picasso, acorde con los tiempos, se ha ido adaptando a esa deriva generalizada.

En 1988 se produjo una muestra de excepción en este museo, en la que se contó con 'Las señoritas d`Avigon' perteneciente al MOMA de Nueva York. Una pieza fundamental para la historia del arte del siglo XX que se pudo contemplar junto a la de otros creadores fundamentales como El Greco, Cézanne o Matisse en Barcelona. Al parecer fue la última vez que este gran lienzo de 243,9 x 233,7 cm abandonó la institución americana. Esta tendencia, la de hacer préstamos temporales de importantes piezas, ha pasado a la historia, pues ya los grandes museos ni se pasan por la cabeza prestar sus 'joyas de la corona', sus piezas vertebrales para el mantenimiento de la institución.

Como vemos algunas cosas han cambiado, sin embargo la 'salud' del Museo Picasso se mantiene en perfecto estado, esperemos que por muchos años más.

Sebastião Salgado. Génesis. CaixaForum Madrid. Hasta el 4 de mayo.
La fotografía del brasileño Sebastião Salgado es como una especie de ventana abierta al mundo, dispuesta justo delante de nosotros, para revelarnos los secretos mejor guardados de los lugares más recónditos del planeta. Cuando este fotógrafo trabaja, deja al mundo que hable en su entorno natural. Sólo a veces le interrumpe para pedirle que pose para él. Es en esos momentos cuando el oficio de fotógrafo cobra su verdadero sentido, tal y como Henri Cartier-Bresson hacía con sus imágenes de ciudad, de las que captaba su verdadera esencia a través de momentos irrepetibles.

En la nueva exposición de Salgado titulada 'Génesis', éste nos presenta impresionantes paisajes de entornos naturales aún vírgenes. Localizaciones que no han resultado dañadas por la acción del hombre, y que como el propio oficio de fotógrafo en la actualidad, se encuentran en peligro de desaparecer. Lugares poco explorados hasta los que este artista se ha trasladado con el fin de compartir la belleza de la tierra salvaje con el resto de la humanidad.

Este afán evoca a otros creadores que en el siglo XIX pusieron rumbo a lugares entonces considerados exóticos como Gaughin cuando viajó a Tahití en busca de su tierra prometida, de su tierra virgen. Ese mito del buen salvaje del que hablamos parece caracterizarse en esta exposición por medio de 245 fotografías realizadas en blanco y negro. Imágenes de gran formato en consonancia con un arte fundamentalmente para el deleite, un tipo de creación con un fin estético, que guarda como reflexión de fondo el cuidado por parte de todos del planeta. Las imágenes que podemos ver fueron tomadas desde 2004 y, entre otros, comprenden lugares como África, Antártida, Ártico, Amazonas e islas como Madagascar.


lunes, 13 de enero de 2014

Colección Patricia Phelps de Cisneros, Aitor Ortiz



Colección Patricia Phelps de Cisneros
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofia
Madrid. Carácter permanente.

El Museo Reina Sofía presenta una selección de 34 obras de arte abstracto geométrico latinoamericano perteneciente a la coleccionista venezolana, Patricia Phelps de Cisneros. Las piezas, que están depositadas en la planta cuarta del museo, tratan de romper con sus significados los relatos hegemónicos del arte que situaron a los Estados Unidos y sus artistas de los 50 del Expresionismo Abstracto, como dominadores de los discursos artísticos. El arte latinoamericano, desatendido durante muchos años y expuesto ahora aquí, trata de abandonar su posición de periferia, colocándose al tiempo como nexo de unión entre lo hecho en Europa en décadas anteriores y el posterior arte de los 60 y los 70.

En esta nueva muestra se recogen creadores que se mueven entre Montevideo, Buenos Aires, Caracas, Sao Paulo o Río de Janeiro. El debate en torno a la forma geométrica dividió a los creadores latinoamericanos entre los que pensaron en la construcción de las formas partiendo de leyes naturales absolutas, conectadas con fenómenos de la naturaleza que están por encima de la acción del hombre, como la disposición de las semillas de un girasol o las elipses de una concha marina, y los que desafiaron ese absolutismo. Entre los primeros podemos ver en estas salas algunos de los trabajos de Josef Albers, Max Bill, Tomás Maldonado o Juan Melé. En línea con la segunda corriente se encuentra el trabajo de Lygia Clark o Helio Oiticica. Las obras de la primera, llamadas ‘bichos’, son objetos tridimensionales que posibilitan la manipulación.

Por último, se muestran obras de artistas que basan sus discursos en función de la perspectiva de la visión a partir del movimiento del espectador. Estos creadores, como Carlos Cruz Díez, Jesús Soto o Gego, incitan al público a mirar sus piezas desde distintos puntos con la finalidad de que descubran los juegos de reflejos y movimientos de colores y formas que generan la luz y el espacio.




Aitor Ortiz. Noúmenos.
Galería Max Estrella. Madrid.
Hasta el 18 de enero.

El artista bilbaino Aitor Ortiz vuelve a la galería madrileña Max Estrella para presentarnos su último trabajo: 'Noúmenos'. Una obra que se aleja significativamente de su fotografía elaborada a partir de construcciones arquitectónicas reales, para adentrarnos en el campo de las formas puras o esenciales que carecen, según el concepto filosófico de Noúmeno, de toda significación.

Al contrario que en la fenomenología donde se afirma que es desde el cuerpo que procesamos nuestras experiencias cotidianas (a partir del movimiento del cuerpo en contacto con el mundo exterior), este nuevo trabajo de Aitor Ortiz parte de una introspección absoluta, originada a partir de la intimidad del artista a la hora de trabajar. Al contrario que en el caso de los fenómenos, los noúmenos de Ortiz, son entes que no se someten a la lógica empírico científica. Existen más bien como formas esenciales o puras que están por encima de los procesos naturales.

Estas creaciones a medio camino entre lo fotográfico, lo pictórico y lo escultórico, son especies de cajas cuyas imágenes se presentan a modo de mallas o estructuras. Estéticamente (que no conceptualmente), a su vez recuerdan a algo vivo, orgánico, como las ondas provocadas al lanzar un elemento sobre la superficie del agua, o las ondas emitidas por el sonido. Además, la serie parece estar sometida a un constante movimiento, que nos habla de un futuro indescifrable. Los colores, blancos, negros y grises, denotan un estado de trance y solemnidad a la hora de contemplar estas visiones del mundo no racional.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Aníbal en Hispania, Revista Figura, Festival Internacional de Reciclaje de Cataluña



Fragor Hannibalis. Aníbal en Hispania. Museo Arqueológico Regional (MAR). Alcalá de Henares. Hasta el 12 de enero de 2014.
¿Quién fue el personaje histórico que se esconde detrás de la figura de Aníbal?, y sobre todo, ¿cómo desarrolló el asentamiento de su imperio por Hispania?, son algunas de las preguntas que la nueva exposición del Museo Arqueológico Regional (MAR), de Alcalá de Henares trata de resolver. 'Fragor Hannibalis. Aníbal en Hispania' es una muestra histórico-artística que nos trae hasta nosotros 300 piezas y objetos del Imperio Cartaginés (originario de Túnez en el siglo III a.C.), para ilustrarnos en este caso acerca de la expansión de la dinastía de los Barca (de la que procedía Aníbal) a lo largo de la Península Ibérica.

Aníbal fue uno de los generales más activos durante la Segunda Guerra Púnica, en la que los cartagineses se enfrentaron a Roma. Aníbal y su ejército partió precisamente de Hispania para con la ayuda de su ejército atravesar los Pirineos y los Alpes hasta entrar en Roma. La organización político-social de los asentamientos cartagineses en Hispania, basado en una importante red de ciudades fundadas o refundadas por ellos como Qart Hadasht (Cartagena) o Gadir (Cádiz), el poder militar con la aportación del conocimiento en metalurgia de Hispania o el desenlace de Aníbal son algunos de los temas tratados en esta más que aconsejable exposición.

A partir de Figura: Una posible lectura de los 80. Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC). Sevilla. Hasta el 12 de enero de 2014.
En 1983, en Sevilla, tres jóvenes estudiantes de Bellas Artes fundaban una revista que supuso una gran aportación al panorama artístico español. Se trataba de 'Figura', publicación ideada por Rafael Agredano, Pepe Espaliú y Guillermo Paneque. La revista, muy en la línea de los fanzines de aquella época, duró tan sólo tres años, poniendo fin a su producción en 1986, sin embargo fue muy destacable por la calidad inédita de sus contenidos en material de arte actual de los 80.

Ahora, más de 15 años después, el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) rinde homenaje a este hito, no sólo haciendo mención a la publicación, sino también generando a partir de ella, un discurso expositivo con artistas que estuvieron glosados en sus páginas. Esta exposición no es tanto una muestra acerca de la revista, sino una revisión del arte de aquellos años.


En total fueron 7 números que 'alumbraron' las mentes de los creadores de Sevilla y del resto de España, poniendo ante sus ojos a artistas internacionales de la talla de Joseph Beuys, John Cage, Anish Kapoor o Julian Schnabel. Aquellos se puede decir que sirvieron como modelos para muchos jóvenes creadores que en los 80 habían sido contagiados por un cierto frenesí creativo. La muestra se complementa con un elenco importante de obras de creadores españoles que usaron la pintura como medio recurrente como Miquel Barceló, Luis Gordillo o Guillermo Pérez Villalta.

Festival Internacional de Reciclaje Artístico de Cataluña. Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona. Hasta el 5 de enero de 2014.
'Dime lo que tiras y te diré quién eres': este es uno de los eslóganes que la asociación sin ánimo de lucro, Drap Art, tiene como bandera. Su seña de identidad consiste en reciclar de forma creativa, y con esa razón de ser nos presentan en Barcelona entre el 13 de diciembre de 2013 y el 5 de enero de 2014 el Festival Internacional de Reciclaje Artístico de Cataluña en el CCCB.

Lámparas hechas con esponjas, bustos realizados a base de deshechos de todo tipo (sobre todo de objetos que recuerdan a un todo a 100), o chándals pegados a un lienzo con una técnica que evoca a las arpilleras de Millares, son sólo algunos de los elementos que podremos ver en esta exposición. Todos ellos nos enseñan a mirar el mundo de una forma distinta y, sobre todo, a ser conscientes de que en lo material ocurre como en lo físico: la materia no se crea ni se destruye, solo se transforma.

jueves, 19 de diciembre de 2013

MADATAC, Pierre Gonnord y Rocío Verdejo


MADATAC 05. CentroCentro Cibeles. Madrid. Hasta el 22 de diciembre.
Productor de bandas como U2, Coldplay o David Bowie, ex integrante de la mítica Roxy Music, Brian Eno presenta en Madrid su faceta menos conocida como artista gráfico. ‘77 million paintings’ es como se titula la instalación audiovisual del británico que se puede ver hasta el día 22 de diciembre en el marco del Festival MADATAC, Muestra de Arte Digital Audiovisual y Tecnologías Avanzadas Contemporáneas. El número 77 en el título de la pieza de Eno, hace alusión al número de combinaciones aleatorias en las que se presentan sus dibujos, 13 elementos que evocan un caleidoscopio de ángulos rectos.

Para que nos entendamos se trata de numerosas pantallas con vídeo-pinturas que van cambiando de color y textura. Estas están acompañadas de una base musical de tipo ambient, un estilo que ha supuesto uno de los grandes pilares de la obra musical en solitario del artista. MADATAC incluye además un conjunto de 70 piezas organizados en trabajos monográficos sobre el videoarte en Japón, Islandia, Taiwán o Brasil. Se trata de una muestra que reúne a más de 150 artistas de 40 países, todos ellos presentados en el recinto de CentroCentro Cibeles en Madrid.


El sueño va sobre el tiempo. Centro de Arte Tomás y Valiente. Fuenlabrada (Madrid). Hasta el 19 de enero de 2014.
"El sueño va sobre el tiempo, flotando como un velero". Así comienza el poema 'La leyenda del tiempo' de Federico García Lorca, una composición que presenta un estado de fuga permanente, de objetos y seres errantes que parecen ir a la deriva. Personas sin patria ni bandera, en aparente letargo. Este poema ha servido ahora al fotógrafo Pierre Gonnord, y a la comisaria de la nueva muestra del Centro de Arte Tomás y Valiente de Fuenlabrada, Carmen Fernández Ortiz para armar un discurso artístico de denuncia social acerca de la marginalidad e incomprensión de la comunidad gitana. 

'El sueño va sobre el tiempo' presenta a través de retratos en primera persona a gitanos de Sevilla y nómadas del Alentejo, junto con paisajes de gran formato inéditos. Personas que viven en los márgenes de la sociedad, alejados de lo urbano, invisibles o a punto de serlo para el resto de los mortales. Imágenes que nos recuerdan a los cuadros de Nonell, pero que a diferencia de sus gitanas que escondían sus rostros, los de Gonnord nos dejan ver su dignidad, a la manera de Velázquez cuando representaba a los individuos más marginales de la Corte. 


Rocío Verdejo. Las matmáticas de Dios no son exactas. Centre d´art Contemporani. Alaró. Palma de Mallorca. Hasta el 25 de enero.
La fotógrafa granadina Rocío Verdejo nos presenta su particular viaje por los tránsitos de la muerte. Su visión del ‘sueño eterno’, en el que mezcla a los vivos con los muertos nos descubre obras muy cuidadas desde el punto de vista estético, fotografías que parecen sacadas de películas o cuentos. En todas ellas se incluye una cierta narratividad realizada a partir de una especie de ‘storyboard’.


Esta realizadora y directora de arte en publicidad recurre a sus propios sueños para elaborar muchas de sus imágenes que nos evocan por otro lado a la fotografía post-mortem y los retratos ‘memento mori’ de finales del XIX y que se practicó en algunas provincias de España hasta entrados los años 80. El título de la muestra hace referencia a lo impreciso en los cálculos de Dios a la hora de llevarnos a ‘dónde no se vuelve’. Lo inapropiado siempre de la aparición de la muerte, cuando menos la esperamos, siempre inoportuna. Esa agonía es algo que convive con la autora, y que ella trata muchas veces desde el sarcasmo y la ironía.  

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Joan Colom, Mundo Extreme y Marcel Dzama


Joan Colom. Yo hago la calle. Museo Nacional de Arte de Cataluña. Barcelona. Hasta el 25 de mayo de 2014.
El Museo Nacional de Arte de Cataluña se convierte por unos meses en escaparate de lo mundano. 'Yo hago la calle', que es como se titula la nueva muestra consagrada al artista catalán Joan Colom, se centra en mostrarnos lo mejor de uno de los más destacados fotógrafos de calle del siglo XX. Imágenes tomadas entre 1958 y 1961 que suponen un material inédito y muy valioso, ya que Colom dejó la fotografía voluntariamente desde 1964 hasta la década de los años 90.

El trabajo de este creador viene marcado por el registro (muchas veces con la cámara oculta) de la cotidianeidad de unos años difíciles: los de la posguerra en España. Su obra, valiente y sincera, sortea los mecanismos de la censura del franquismo para traernos a la luz imágenes implícitamente críticas. Este 'decir sin decir', como el mismo fotógrafo afirmaba, expone ambientes sórdidos de los bajos fondos del 'barrio chino', el Somorrostro o el Born. Además podemos ver en esta muestra fotografías del mundo taurino, que Joan Colom también registró con su cámara. 

'Yo hago la calle' es fruto de un estudio pormenorizado del archivo del fotógrafo, el cual fue ingresado en 2012 en el Museo y que cuenta con más de 9.000 fotografías.



Mundo Extreme. La Casa Encendida. Madrid. Hasta el 12 de enero de 2014.
Desde hace mucho tiempo el sistema artístico internacional ha hecho oídos sordos a las manifestaciones de arte outsider. La presencia de grandes artistas en una muestra ha condicionado que ésta se tenga en cuenta o no por la opinión pública, pareciendo incluso que en épocas de crisis como la que vivimos, las instituciones prefieran ir a lo seguro apostando por mostrar a creadores de renombre más que a figuras desconocidas.

La Casa Encendida de Madrid, yendo un poco a contracorriente de esta tendencia, nos presenta 'Mundo Extreme', una exposición cuyas obras han sido realizadas por personas con discapacidad intelectual. Ni Picasso ni Matisse, sino todo lo contrario. La muestra, ubicada en la planta baja del edificio de Embajadores, evoca los intereses que mostraron en los años cuarenta del siglo XX algunos artistas acerca del arte realizado por personas con ciertas discapacidades intelectuales y psíquicas. La Compañía del Art Brut de Jean Dubuffet hablaba de desterrar la consideración negativa que tenía todo arte que no fuera realizado desde la cordura, la razón o las plenas capacidades intelectuales. Todo lo contrario, el arte naif, primitivo y desinteresado escondían para él la verdadera esencia de la creación.

Este espíritu Dubuffetesco o Artaudiano se halla en esta exhibición en la que podremos ver trabajos muy dispares, que sin embargo parecen seguir líneas muy similares. Dibujos, pinturas y esculturas que en algunos momentos nos recuerdan también al increíble trabajo de la artista actual americana, Judith Scott. Todos ellos han sido reunidos en esta exposición gracias a la iniciativa del grupo 'Debajo del sombrero' dedicada en cuerpo y alma al trabajo con personas con discapacidad intelectual.

Marcel Dzama. A Trickster Made this World. Galería Helga de Alvear. Madrid. Hasta el 4 de enero de 2014.
Mundos fantásticos hay muchos, pero ninguno es tan evocador como el del artista canadiense Marcel Dzama. Desde aquí os recomendamos visitar su nueva exposición en la Galería madrileña Helga de Alvear. 'A Trickster Made this World'l, que es como se titula la muestra, nos transporta hasta un universo imaginario en sus formas y en su estética, pero no tanto en su temática, conectada con la realidad política y social de hoy en día. 

Dzama recurre en este trabajo a una iconografía que muchas veces nos recuerda a 'Los caprichos' goyescos, así como a los antiguos iconos bizantinos. Algunas de sus imágenes incluyen leyendas, que en clave metafórica, tal y como haría Goya con sus estampas, se convierten en especies de acertijos que debemos descifrar para llegar a entender el mensaje. Dzama se sirve así de múltiples referentes artísticos con el fín de crear una mitología personal de su imaginería, la cual es a su vez encarnación de todo lo que tiene que ver con lo engañoso. 




En esta exposición se mezcla lo sagrado y lo profano con lo familiar y lo siniestro para mostrarnos lo más bondadoso del ser humano, y al mismo tiempo lo más violento. Algunas de estas escenas rozan lo pornográfico, otras, simplemente, nos hablan de brujas y de meigas. Finalizando la exposición se halla el vídeo 'Une Danse Des Bouffons', materialización fílmica de la mayoría de los personajes y escenas que podemos ver en los dibujos de la muestra.